ÁRIDOS

¿Qué son?

Los áridos son materiales granulares inertes formados por fragmentos de roca o arenas utilizados en la construcción (edificación e infraestructuras) y en numerosas aplicaciones industriales. La explotación de los áridos se realiza habitualmente a cielo abierto en canteras o en graveras.

Coloquialmente son conocidos como arena, grava, gravilla, etc.

Prácticamente todo lo que una persona puede observar a su alrededor procede de una cantera o de una mina, a excepción de lo proveniente de los mundos vegetal y animal (muebles, tejidos, etc.)

Normalmente, a causa de sus características y los grandes volúmenes que se utilizan, los áridos se comercializan a granel en camiones con caja (conocidos como "bañeras" vistos con mucha frecuencia por carreteras).

Los áridos son materias primas minerales indispensables para la sociedad. En general, se trata de materiales baratos y abundantes que se explotan necesariamente cerca de los centros de consumo, con el fin de reducir los costes de transporte.

 

Desde el 1 de junio de 2004, los áridos deben llevar obligatoriamente el marcado CE tanto para su comercialización como para su uso. Por lo tanto, todo usuario tiene el derecho y el deber de solicitar la existencia de dicho marcado en los áridos, como indicador del cumplimiento de los requisitos esenciales establecidos por la Unión Europea.

 

Proceso.

  • Investigación:

La investigación minera permite determinar la existencia o no de un yacimiento de áridos y, en caso afirmativo, si sus características lo hacen viable (ubicación, dimensiones, tipo de roca, calidad, etc.), ponerlo en explotación.

 

  • Proyecto de explotación:

Cualquier explotación de áridos debe contar con un proyecto aprobado por la Administración, el cual comprende todos los aspectos relacionados tanto con la propia extracción de la materia prima (diseño de la explotación) como con su tratamiento (diseño de la planta de tratamiento), además de las medidas previstas para corregir los efectos de la actividad sobre el medio ambiente, y garantizar la seguridad y salud de los trabajadores.

En la mayoría de los casos, los proyectos de explotación están obligados a superar un procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental.

 

  • Extracción:

Para la extracción de áridos se emplean distintos métodos de arranque de la roca, adaptados a los diferentes tipos de yacimientos denominados graveras o canteras.

 

Graveras: cuando los materiales no están consolidados, se emplean equipos de arranque mecánico como excavadoras, palas cargadoras, dragalinas, y tractores sobre orugas (bulldozer), que extraen directamente la roca.

 

Canteras: cuando se trata de macizos rocosos, la extracción de materiales consolidados se efectúa mediante voladura con explosivos, adoptando grandes medidas de seguridad, para la fragmentación controlada de la roca y la obtención de la materia prima, llamada todo-uno, que pueda ser trasladada hasta la planta de tratamiento.

 

  • Transporte:

Transporte a la planta de tratamiento. Se realiza mediante camiones volquetes (dumpers), que pueden llegar a ser de grandes dimensiones, o cintas transportadoras.

 

  • Tratamiento:

El proceso de tratamiento de los áridos permite obtener productos terminados aptos para el consumo. Se trata de un proceso muy automatizado y tecnológicamente complejo, pues intervienen en él una gran cantidad de disciplinas. Sin embargo, en cuanto a su principio básico, puede decirse que es sencillo, ya que consiste en triturar el todo-uno procedente de la explotación para obtener tamaños menores y clasificarlos con el fin de almacenar por separado cada granulometría. En algunos casos, es necesario lavar el material para mejorar sus características.

 

  • Almacenamiento y expedición:

En la etapa de almacenamiento, gracias al control del proceso de fabricación, ya se dispone de productos de calidad clasificados según su granulometría, que se almacenan en silos o en apilamientos a la intemperie o cubiertos, llamados acopios.

Finalmente, para la expedición de los materiales acopiados, se dispone de básculas de pasaje en las que, una vez cargado el camión adecuado para el transporte de estos productos a granel, se comprueba el peso de la carga y se expide el correspondiente albarán, que deberá de recoger toda la información que la legislación vigente obliga para el transporte de mercancías.

 

  • Restauración:

A la vez que se extraen los recursos minerales, los terrenos donde estaba situada la explotación minera quedan completamente transformados y en condiciones inadecuadas, por lo que es obligatorio restaurarlos de forma paralela o al final del proceso de explotación. En este sentido, la restauración, o recuperación de los terrenos explotados es una fase paralela, o la última fase, del proceso productivo.

Prácticamente, la restauración no es, ni más ni menos, que el desarrollo de una serie de actuaciones para devolver a los terrenos alterados la posibilidad de tener el mismo uso que tenían antes de la explotación minera, u otro compatible con la situación del momento.